Migración centroamericana: Una segunda oportunidad
La migración es una fotografía que se toma a diario,
en ella se puede apreciar el reflejo de que en la memoria se viven grandes
recuerdos que tendrán que ser abandonados para conseguir una mejor calidad de
vida, son millones de ideas que al platicarse provocan nostalgia, donde el
factor social y cultural importan más que, el sentir el dolor de la otra
persona.
Al mismo tiempo, el poder que impone una frontera
física o natural de un país para etiquetarte como una persona documentada o
indocumentada es terrible. El impacto que tiene en las personas este límite
político-administrativo, de generar esas diferencias en idioma y costumbres que
llegan al punto de ser tan radicales que producen odio entre la misma sociedad.
Tratar de entender el ¿por qué migran? Y, ¿qué
sentimientos llevan consigo? es una tarea compleja de explicar ya que se ven
interrelacionados distintos factores que la motivan, pero lo que sí se puede
hacer es una labor de concientización y escuchar su historia antes de juzgarla.
En relación con, los migrantes centroamericanos, que
salen huyendo de conflictos políticos, económicos y sociales como es el caso de
Nicaragua con la severa represión de Daniel Ortega que ha dejado cientos de
muertos; lo mismo en Honduras cuando Juan Orlando Hernández tras su reelección
avalada por la Corte Suprema, la población salió a protestar y fueron
reprimidas por las fuerzas militares.
De igual forma, El Salvador, se enfrenta día con día a
la violencia provocada por la organización criminal de “los maras”; en Guatemala,
la corrupción y los desastres naturales han mermado las condiciones de vida de
sus habitantes y han sido obligados a buscar un nuevo inicio.
Una realidad no muy alejada de la población Mexican,
que diariamente se enfrenta a la impunidad, corrupción, violencia,
narcotráfico, discriminación, falta de empleo… Y así podríamos analizar la
situación cada país latinoamericano.
La experiencia de vivir “el sueño americano” comienza
cuando el último suspiro se lo lleva el viento y en su “morral” lleva lo necesario
para iniciar el viaje caminando kilómetros, sin saber que al integrarse a
México, se enfrentará con condiciones peligrosas como: secuestro, robos,
violencia, extorsión, abusos de la policía.
“Para avanzar al norte, los centroamericanos más
pobres suben al techo de vagones de una red de ferrocarriles de carga mexicanos
(apodada La Bestia) y se exponen a la lluvia, el calor y los vientos gélidos,
además del temor constante de resbalarse y salir disparados por un costado.
También viajan muy alertas por los miembros de las pandillas o los guardias de
seguridad que a veces suben a los trenes para extorsionar o asaltar a los
viajeros”. (Leutert, 2018).
Y con la amenaza de Donald Trump de incrementar los
aranceles en un 5% (de manera inicial y gradual hasta alcanzar un 25% de
impuestos), si México no tomaba acciones para frenar el flujo migratorio, un
equipo negociador mexicano terminó por pactar el destino de miles de migrantes
con una cobarde, pero estratégica amenaza y un gobierno celebrando “un triunfo”
por parte de la cancillería mexicana, que a título muy personal, son actos de
sumisión como se ha venido manifestando no solo en el actual gobierno, sino de
sexenios pasados con Estados Unidos.
El vender un discurso con más buenas intenciones que
acciones no solo daña la credibilidad, sino también el futuro de millones de
personas. En el sexenio de Enrique Peña Nieto, sin tanto ruido ocurrió una
situación similar:
"Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto (2012-2018)
se llevaron a cabo "operativos rescate" de migrantes que, en
realidad, fueron parte de una estrategia para detener y expulsar a miles de
personas, incluso más de las que deportó el gobierno de Estados Unidos en ese
periodo (…) renunció a garantizar condiciones decorosas de privación de la
libertad en las estaciones migratorias; y que hizo un manejo inadecuado y opaco
del gasto". (Galván, 2019).
Ahora con el aumento de elementos de seguridad y sin
aclarar cómo va a actuar la guardia nacional en la detención de migrantes, se
termina por eclipsar esos sueños, pero no de destrozarlos; la fortaleza y el último recurso que les
sobra es luchar.
“En tan solo los cinco primeros meses de este 2019, el
INM detuvo a 74 mil 031 migrantes, un 36% más que el año pasado, y un 105% más
que en 2017, siendo abril y mayo cuando se produjo la escalada de intensidad en
el control migratorio, como lo prueba otro dato: entre enero y mayo de este
año, las capturas se dispararon 175%. Mientras que en el mismo periodo del año
pasado, solo aumentó 12%”. (Pradilla & Ureste, 2019).
Platicar con un migrante y escuchar su historia,
puedes lograr imaginar por un momento su situación, tomar su lugar por unos
minutos y adentrarnos a su experiencia migratoria, sentir el dolor de su
familia y todo lo que la migración quita y que quizá nunca se vea el reflejo
del sacrificio. Son víctimas de factores que no pueden cambiar, parten de su tierra
en busca de la esperanza, y abandonan la pobreza, sin saber si su suerte
cambiará… Ya no existe el pasado…
“Todos los días, dramas y tragedias como esta les
suceden a los migrantes hondureños, salvadoreños y guatemaltecos que viajan por
México. La retórica del gobierno de Donald Trump en repetidas ocasiones ha
vinculado a los migrantes con pandillas, violencia y delitos, y ha descrito a
los inmigrantes como una amenaza a la seguridad pública. Sin embargo, de hecho,
la mayoría de los centroamericanos que llegan a la frontera entre México y
Estados Unidos no son perpetradores, sino víctimas de esa violencia, tanto en
sus países de origen como durante su difícil trayecto a través del territorio
mexicano”. (Leutert, 2018).
Una parte de su vida se ha ido en trabajar durante
décadas en su país, y que en determinado momento tomó la decisión de iniciar
una travesía para mejorar el futuro de su familia, para construir una nueva
generación que le pueda dar una luz de esperanza a su país. La mirada perdida y
en su cuello colgando la única foto que tiene de su hijo o hija desaparecida,
su última esperanza de saber de él o ella nunca se apagará. Su sueño era cruzar
la frontera “donde los sueños se convierten en pesadillas”, “aquí es donde
rebotan los sueños”.
Por qué juzgar a alguien que en su bolsillo izquierdo
lleva poco dinero; en el bolsillo derecho las ganas de trabajar; en su mochila
guarda el miedo de dejar a su familia, y en sus ojos reflejado el sentimiento
de jamás volver a ver a su familia. Dejar todo para buscar lo que en su tierra
natal no encontró y que al mismo tiempo le dio la espalda cuando más lo
necesitaba.
Fuentes consultadas:
Galván, Melisa. 2019. El
gobierno de Peña Nieto rompió récord como expulsor de migrantes. Expansión,
27 febrero.
Leutert, Stephanie.
2018. Trump está equivocado: los migrantes son víctimas y no delincuentes. The
New York Times, 20 septiembre.
Pradilla, Alberto, y
Ureste Manu. 2019. AMLO defiende a migrantes frente a Trump, pero las
detenciones en México se disparan 100%. Animal Político, 01 junio.
Quintero Díaz, Daniela.
2018. Las otras crisis de Centroamérica. El Espectador, 2 agosto.
Zarur Osorio, Alejandro,
2017. Imágenes de la migración. México: Bonilla Arigas Editores.

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